Un golpe directo en la pera

Relato en primera persona: Aniko Villalba – Viajando por ahí

Durante mi viaje de dieciséis meses por Asia viví unas semanas en el departamento de una amiga china en Penang, una isla de Malasia. Ella vivía en un condominio cerca de Batu Ferringhi, en la costa norte de la isla, a pocos metros de la playa.

Una tarde estaba sola en el departamento y decidí salir a dar una vuelta y comprar algo para comer. Me puse los auriculares y salí escuchando música, también me llevé un libro por si me daban ganas de sentarme a leer. Iba caminando tan distraída que no vi que en la calle había un pozo muy chiquito, tapado por el pasto, metí la punta del pie ahí y me caí de cara al piso. La calle estaba en bajada, yo tenía las manos ocupadas y no llegué a reaccionar, así que caí con todo el peso sobre la pera.

Me senté, vi que me salía mucha sangre y me puse a llorar del susto y del dolor. Un grupo de inglesas que pasaba por ahí me dio hielo, llamó a mi amiga por teléfono y me pidió un taxi para ir a una clínica. Pocos minutos después, el médico me puso anestesia y me dio tres puntos. Llamé a assist-med después del incidente y, tras mandar los recibos médicos, me dieron la cobertura por reembolso. El golpe podría haber sido mucho peor, y por suerte no me quedó cicatriz, pero al día de hoy mi amiga y yo seguimos recordando mi torpeza y nos reímos de que, durante más de una semana, no pude reirme por culpa de los puntos.

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